lunes, 25 de octubre de 2010

VÍK y DYRHÓLAEY: Blanco y negro.

Panorámica hacia el norte desde lo alto de los acantilados Dyrhólaey. La pista F218  atraviesa la laguna de Dyrhólaós para acercarse al promontorio y al faro. Más allá se alza el monte Búrfell y, a lo lejos, las nieblas impiden distinguir con nitidez el gran glaciar Myrdalsjökull. 

La población de Vík í Mýrdal es la más meridional de la isla. La atraviesa la carretera N1 (la hringvegur) a unos 180 km. al este de Reykjavík. Sólo tiene unos 300 habitantes pero es centro de servicios para la dispersa población granjera de los alrededores. Vík está muy cerca del glaciar Mýrdalsjökull, casi a los pies del temible volcán Katla cuya última erupción ocurrió en 1918. A la vista de los intervalos históricos entre explosiones, ya ha transcurrido demasiado tiempo desde la anterior. Si el volcán entra en actividad, la fusión del grueso manto de hielo y la consiguiente avalancha –jokulhaup- podría llevarse por delante al pueblo entero y sólo la iglesia, que está en un alto, permanecería a salvo. Por eso los vecinos de Vík están alerta para correr hacia allá arriba en cuanto detecten el primer síntoma de avalancha.  
Hay muchos esplendores naturales de los que gozar en las proximidades de Vík. Cerca del pueblo, como dos kilómetros al suroeste, frente a la punta de Garðar emergen del mar las afiladas columnas basálticas de Reynisdrangar. Según la tradición, se trata de unos trölls que, empeñados en arrastrar un navío de tres palos hacia la costa, quedaron petrificados al ser sorprendidos por la luz del amanecer.
Desde el cabo de Garðar se divisa, seis kilómetros al oeste, el peñón de Dyrhólaey. Por medio hay una playa que la revista especializada Islands Magazine y otras publicaciones han incluido entre las diez most beautiful black sand beaches in the world.
Al monumento natural de Dyrhólaey se accede por la carretera principal N1 desde las proximidades de Litli-Hvammur, unos 14 kilómetros al oeste de Vík. Allí se toma la pista F218 que casi sube hasta el faro. El promontorio tiene 120 metros de altura y se adentra en el mar formando una retorcida península de lava con una vertiginosa pared vertical. El muro está horadado y las olas lo atraviesan bajo un arco que da nombre al paraje: Dyrhólaey significa la Isla del Arco en la Colina. Enfrente emergen algunos islotes llamados Littlidrangur (los Pilares de Roca) y también Tröllatönn (los Dientes de los Trölls). Dicen que los marineros ingleses bautizaron este lugar como Cabo Portland o el Agujero del Viento.




La pequeña población de Vík, la más sereña de Islandia, está a los pies del gran glaciar Myrdalsjökull. La atraviesa la carretera principal N1 (Hringvegur o carretera del anillo). Hay unos 180 kilómetros desde Reykjavík hasta aquí. Los monumentos naturales abundan por todo el área próxima. Uno de ellos es Dyrhólaey. Para acceder en coche a Dyrhólaey hay que abandonar la carretera principal unos 14 kilómetros antes de llegar a Vík y tomar la pista 218.


Las flores del verano se agarran al resalte más insospechado en el tremendo acantilado de lava de Dyrhólaey (y el fotógrafo se enfrenta al vértigo para robar una imagen de tan precioso espectáculo).   

El mar suele ser bravío frente a los acantilados de Dyrhólaey.


Kilómetros y kilómetros de playas de arena negra se suceden desde la punta de Dyrhólaey hasta las proximidades de Selfoss.

El faro de Dyrhólaey en lo alto del peñón.

Este amable excursionista permite que lo fotografíe cerca del faro.


Los excursionistas pasean por encima del Agujero del Viento en Dyrhólaey. Barcos de cierto calado pasan habitualmente a su través y hasta un piloto temerario lo hizo con su avioneta.

Desde Dyrhólaey se divisa, seis kilómetros al este, la punta de Garðar y los trölls petrificados. En medio, más allá de los acantilados, una de las Diez Más Hermosas Playas de Arena Negra del Mundo.


La iglesia parroquial de Vík está en un alto, a salvo de posibles avalanchas.

Interior de la iglesia de Vík. Como siempre, la música, el arte de los ángeles, tiene un papel primordial en las reuniones.

3 comentarios:

  1. Acabo de dar con tu blog, me encanta, ahora no tengo apenas tiempo de leerlo todo, lo haré,
    MUCHAS FELICIDADES,
    Ya estaremos en contacto.....

    Paúl

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  2. También me he permitido la "osadía" con tu permiso de recomendarla en el foro ISLANDIA, TIERRA DE SAGAS, FUEGO Y HIELO.

    Paúl

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  3. Magnífico reportaje y de gran ayuda para los que queremos visitar Vik y sus alrededores

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